La Laguna de Atezca, ubicada en el municipio de Molango de Escamilla, es uno de los tesoros más cautivadores de la Sierra Alta de Hidalgo. Este cuerpo de agua, cuyo nombre en náhuatl significa «espejo de agua», ofrece a los viajeros una combinación perfecta entre paisajes boscosos y leyendas locales.
Este destino es ideal para quienes buscan una escapada de turismo de naturaleza a solo cuatro horas de la Ciudad de México. El entorno destaca por su clima fresco y una vegetación dominada por pinos y encinos que abrazan la ribera.
Los entusiastas de las actividades al aire libre encontrarán en Atezca un espacio privilegiado para la pesca deportiva, donde habitan especies como la lobina negra y la carpa. Además, el sitio permite el alquiler de lanchas de remo para navegar hacia la pequeña isla arbolada situada justo en el centro del lago.

Si prefieres mantener los pies en la tierra, el senderismo alrededor del cuerpo de agua es una opción excelente para admirar la biodiversidad local. Según datos de la Dirección de Turismo de Molango, el acceso es gratuito, aunque se recomienda una pequeña aportación por el estacionamiento de los vehículos.
Para los más aventureros, el campismo es una de las experiencias más recomendadas para conectar plenamente con el entorno místico. Los lugareños relatan con frecuencia la leyenda de la sirena, cuyo canto, dicen, se escucha durante las noches de luna llena entre el murmullo del viento.
La infraestructura del lugar incluye servicios básicos como baños, vestidores y áreas de asadores para disfrutar de un día de campo en familia. También existen restaurantes locales cercanos que ofrecen platillos típicos de la región, permitiendo saborear la gastronomía hidalguense mientras contemplas el paisaje.

Para llegar desde la ciudad de Pachuca, debes tomar la carretera federal hacia Huejutla, un trayecto que ofrece vistas espectaculares de la sierra. El desvío hacia la laguna se encuentra a tan solo seis kilómetros de la cabecera municipal de Molango, siguiendo un camino vecinal bien señalizado.
Visitar la Laguna de Atezca es entregarse a un refugio de tranquilidad y misticismo que rejuvenece el espíritu de cualquier viajero. No olvides llevar ropa abrigadora y cámara fotográfica para capturar la esencia de este rincón mágico en el corazón de Hidalgo.
